martes, 14 de mayo de 2013

La Lucha Sexual de los Jóvenes, parte 5



V. Las Enfermedades venéreas y su prevención

El contagio de las enfermedades venéreas no se produce casi nunca por maldad, sino casi siempre por negligencia o ignorancia. El compañero contagioso generalmente no sabe que está enfermo en el momento del acto sexual. Por eso no se debería tener jamás relaciones sexuales con personas de las que no se conozcan el nombre y la dirección. Es importante también, cuando se cambia de compañero sexual, utilizar los preservativos. No se debería tener jamás relaciones sexuales sin preservativo con compañeros que apenas se acaban de conocer.

VI. Autorregulación de la vida sexual mediante
      la satisfacción sexual

En los pueblos naturales, que llevan una vida sexual satisfactoria y no entorpecida, no existe el crimen sexual, las aberraciones sexuales o las brutalidades sexuales entre hombre y mujer. La violación les es inconcebible pues no les es necesaria. Tampoco comprenden por qué los muchachos y las muchachas no habrían de gozar de su sexualidad. Solamente con la invasión de los bandidos capitalistas y de la Iglesia, que les llevan la “cultura”, pero también la explotación, el alcohol y la sífilis, comienza en ellos la misma miseria que existe entre nosotros.

Sólo un individuo obstaculizado en su vida sexual y golpeado por las inhibiciones morales deviene sexualmente peligroso.
La satisfacción sexual, la descarga regular de las tensiones sexuales regulan la vida sexual.
La educación moral hostil a la sexualidad se enraíza profundamente en la masa de los niños y adolescentes hasta hacerlos incapaces de gozar de su sexualidad y no poder ya liberarse de sus tensiones. Entonces surge la histeria, la vida sexual se convierte en algo sin valor alguno, comparable a la defecación, y aparecen la concupiscencia y la lascivia, los crímenes, las violaciones de niños.

VII. Continencia y rendimiento en el trabajo

 Uno de los argumentos más importantes que se esgrimen para oponerse a las relaciones sexuales entre adolescentes, y que llevan a exigir a éstos la continencia, es que las relaciones sexuales entre adolescentes  serían perjudiciales para su rendimiento “cultural”, tal como ellos dicen.
La verdad es que la prohibición dictada a las relaciones sexuales por la educación y por el conjunto del orden sexual capitalista crea precisamente en los jóvenes las mayores dificultades.

Nosotros sostenemos un punto de vista más justo: la energía y la tensión sexuales pueden ser transformadas hasta un cierto punto en interés por el trabajo, la política y la ciencia; más allá de un determinado grado, la inhibición de la satisfacción sexual perturba el trabajo. Y ello por las siguientes razones: después de un cierto tiempo de vida continente, durante el cual se ha conseguido que el individuo quede absorbido por un trabajo importante sofocando la pulsión sexual, el proceso de rechazo comienza a debilitarse, y en la mayoría de los jóvenes proliferan cada día más los fantasmas sexuales, sean o no conscientes de ello.
Los primeros síntomas de la disminución de la capacidad de trabajo se presentan bajo la forma de perturbaciones de la atención ( dispersión del pensamiento), falta de concentración, “falta de memoria”, mal humor, nerviosismo e inquietud. Las necesidades sexuales no rechazables, que impulsan a la satisfacción inmediata, perturban el trabajo.
Cuanto más intenta el adolescente centrarse en el trabajo a fin de compensar sus dificultades, más le dominan éstas, más se reprocha él mismo y menos lo logra.; sus delirios y sus fantasmas lo desesperan, pero no puede dominarlos, y sólo lo logra por momentos a costa de grandes esfuerzos. La experiencia práctica demuestra que si un adolescente renuncia a tiempo a la continencia, bien empezando a masturbarse, bien teniendo relaciones sexuales, las dificultades en el trabajo desaparecen inmediatamente.


3. A PROPÓSITO DE LA 
    HOMOSEXUALIDAD 

Con frecuencia se oye preguntar si la homosexualidad es natural o no, por qué se le castiga y si es perjudicial para la salud tener relaciones homosexuales.
Cada hombre, tal como la ha demostrado la más reciente investigación científica, tiene a priori una disposición bisexual, tanto físicamente como, por dependencia, psíquicamente. El hombre tiene en un lugar determinado de su órgano sexual trazas de una vagina, y el clítoris de la mujer no es otra cosa que un órgano sexual masculino no desarrollado. Los pezones del hombre son senos no evolucionados.
Hay, pues, hombres en los que los atributos del otro sexo, que corrientemente son informes, han continuado desarrollándose en gran parte al mismo tiempo que los del suyo propio.
Mientras que la homosexualidad de los individuos que acabamos de describir tiene causas corporales, y representa la minoría de los casos, la mayor parte de los homosexuales son, en cuanto a su constitución física, totalmente normales. Estas personas no son homosexuales por razones corporales, sino como resultado de un desarrollo sexual defectuoso en su primera infancia que ha producido muy pronto una experiencia decepcionante ante el otro sexo.

Es así como algunos muchachos se convierten fácilmente en homosexuales después de haber experimentado numerosas decepciones de una madre severa y dura. Del mismo modo, algunas muchachas caen fácilmente en la homosexualidad si han sufrido decepciones de parte de su padre.
Estas decepciones precoces son corrientemente rechazadas. Los individuos afectados, una vez adultos, lo olvidan.
Estas dos formas de homosexualidad son, pues, formas anormales del desarrollo sexual; se convierten en una enfermedad cuando los individuos sufren, como casi siempre es el caso.
Si la homosexualidad es reciente y si no se ha rechazado completamente las relaciones heterosexuales; si además, el individuo en cuestión no soporta gustosamente la homosexualidad y quiere alejarla de sí, esta homosexualidad puede ser curada, en principio, mediante un tratamiento que haga regresar esta desviación infantil del desarrollo sexual.
En los pueblos primitivos, que llevan una vida sexual satisfactoria y apacible, y que no impiden el desarrollo sexual de los niños, la homosexualidad, excepto en su forma espiritual -la amistad- no existe. Según las investigaciones de Malinowski, etnólogo Inglés, la homosexualidad en los pueblos primitivos no apareció hasta que los misioneros comenzaron a introducir la moral cristiana en la vida sexual natural y a separar los sexos.

viernes, 10 de mayo de 2013

La Lucha Sexual de los Jóvenes, parte 4



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IV. Las Perturbaciones en las relaciones sexuales.   

Muchos jóvenes sufren trastornos sexuales y es necesario que sepan de forma muy clara que se trata de una cuestión de educación, de algo que concierne a nuestro orden social. Muchos de estos trastornos pueden ser curados fácilmente cuando aparecen si se conoce exactamente su naturaleza; pero pueden trasformarse en perturbaciones permanentes si se ignoran sus verdaderas condiciones.
Uno de los problemas que con más frecuencia plantean los jóvenes se refiere a las posibilidades de luchar contra la frigidez en la joven y la eyaculación precoz del muchacho. Para responder, debemos establecer previamente  cuáles son los trastornos y cómo se producen (figura 2).



Tanto en el joven como en la muchacha existen tres clases de trastornos importantes. En el joven son:

1. La erección defectuosa o incompleta,
denominada impotencia.

Esta reposa, con excepción de los casos en que está condicionada físicamente, en un miedo inconsciente a la relación sexual, o sobre el temor a los órganos sexuales femeninos. Se exteriorizan la mayor parte de las veces como un sentimiento de inferioridad. Haciendo conscientes las representaciones de miedo inconscientes que originan la impotencia, ésta se puede curar. Con frecuencia se trata solamente de un temor general al otro sexo, condicionado por una educación que inhibe el desarrollo de la excitación sexual por representaciones de miedo. No se puede ser excitado sexualmente cuando se tiene miedo.
Jamás la erección puede ser forzada por la voluntad, pues se trata de un proceso afectivo inconsciente, y toda intención consciente o toda violencia provocan lo contrario. Cuando en estos estados de gran ansiedad no se desespera, sino que se permanece tranquilo todo el tiempo necesario, y la muchacha no comete la torpeza de burlarse del muchacho, la erección se produce pronto o tarde, si, por otra parte, el muchacho está sano.
Si el muchacho ha gustado una vez del placer sexual, su potencia se afirma progresivamente a medida que las relaciones sexuales se hacen habituales.

2. Eyaculación precoz

La eyaculación precoz impide el clímax y el relajamiento completo. No hay suficiente tiempo para la concentración de la excitación en el órgano sexual; toda la excitación sexual presente no puede ser descargada. Para la joven, la eyaculación precoz le impide ser completamente satisfecha. Este trastorno es también resultado de la represión sexual infantil y de la formación de la ansiedad sexual. Reposa en precipitación ansiosa ante el acto sexual o en una sobreexcitación anterior al acto.
Se puede suprimir este trastorno evitando la precipitación en la práctica del acto sexual y comenzando lentamente y con precaución.

3. El trastorno de la capacidad de goce

Cuando un joven sufre un trastorno de la erección o de eyaculación precoz, se trastorna también la capacidad de gozar. Pero ocurre con mucha frecuencia que jóvenes bien dotados no experimentan el clímax y el relajamiento completo correspondientes al placer final. Esto es debido, ante todo, a las inhibiciones engendradas por la actual educación, que impiden entregarse plenamente al acto.
A esto se añade que no todos los jóvenes son capaces de trabar relaciones en las que se pueda establecer la armonía sexual recíproca, en parte a causa de dificultades psíquicas internas, en parte debido a la miserable situación social.
No se trata de juzgar este hecho moralmente, sino médica y políticamente. Un cambio muy frecuente de compañero excluye precisamente la armonía sexual y, en consecuencia, la satisfacción completa de necesidades de sexualidad y de ternura en el acto sexual.

No queremos alegar principios morales, sólo reconocemos un principio moral, que se puede enunciar así: tenemos necesidad de tus fuerzas para la gran tarea ( que todos debemos cumplir) para la emancipación de los hombres de toda servidumbre; libérate cuanto te sea posible de la moral burguesa y regula, también cuanto te sea posible, tu sexualidad.

Existe en las muchachas por las mismas razones que en los jóvenes, aunque más pronunciadamente, trastornos que presentamos gráficamente en la figura 3.


La línea punteada representa el desarrollo normal, plenamente satisfactorio, de la excitación sexual de la muchacha, y las otras cuatro líneas representan cuatro diferentes trastornos.

1. La insensibilidad total, llamada
“frigidez sexual” 

Esta va paralela, corrientemente, con dolores, o con un gran hastío de la muchacha durante el acto sexual. Es l a línea A. Tales muchachas no sienten satisfacción durante la relación, sino más bien horror por ésta y disgusto.

2. La líniea B representa la defectuosa
sensibilidad de la vagina

La muchacha siente cierto placer durante la relación, pero no puede obtener la plena satisfacción sexual.

3. La línea C muestra el caso particular de una muchacha que siente un placer completamente normal durante el acto sexual, pero que lo rechaza justamente antes del orgasmo. Esto se debe al miedo a la excitación, que se eleva bruscamente y turba la conciencia. Algunas jóvenes sienten este miedo conscientemente y temen que les ocurra algo terrible. Estas jóvenes gozan hasta un cierto grado, pero no experimentan el clímax normal verdadero. Las dos clases de perturbaciones B y C necesitan un tratamiento psíquico, o bien desaparecen con el tiempo, si el compañero procede con suficiente habilidad y cuidado respecto a la muchacha.

4. La línea D representa el trastorno siguiente:

La muchacha está sobrexcitada y parece sentir un goce intenso, pero no puede elevarse hasta el orgasmo. Estas jóvenes sufren mucho, pues se encuentran constantemente en un estado de excitación sexual nunca satisfecho.

miércoles, 8 de mayo de 2013

La Lucha Sexual de los Jóvenes, parte 3




III. El Acto Sexual

Antes de abordar las dificultades de los jóvenes en sus relaciones sexuales, debemos conocer en primer lugar el desarrollo de la satisfacción sexual en el acto sexual practicado en condiciones naturales.
Intentemos representar por una curva las fases del acto sexual en el hombre de buena salud.
 

El acto sexual para el cual es capaz el adolescente al llegar a su madurez sexual y al cual se siente normalmente impulsado, si no ha rechazado la excitación sexual y las representaciones sexuales, comienza con la erección del miembro en los jóvenes y la excitación de los órganos sexuales en las jóvenes. La tensión aumenta bajo el efecto de las caricias, de los besos, de los abrazos, de los contactos de la cara y de la piel etc.
Si se comienza el acto sexual sin juego amoroso previo, la excitación sexual disponible sólo se descarga parcialmente y la pareja queda insatisfecha. La joven lo siente más. Por esto, un acto sexual precipitado y realizado de cualquier manera, produce la mayor de las veces un estado posterior de agobio o de disgusto.
No es necesario describir aquí todas las variedades del juego amoroso. Quien se libera de las inhibiciones sexuales encuentra por sí mismo lo que quiere su compañero. No se puede aprender en los libros el saber hacer sexual. Basta con saber que ninguna práctica sexual es inmoral si no perjudica al compañero, si procura un placer mayor.





En la primera fase (I), ambos compañeros pueden dominar su excitación, aumentar o inhibir la voluntad.
La vagina se humedece y la introducción y los movimientos del órgano masculino no son dolorosos, sino muy agradables. El problema de la posición debe ser de libre elección y en la medida en que la forma no lastime a ninguno y siempre que ambos compañeros estén de acuerdo y sientan satisfacción. Los movimientos de las caderas deben ser coordinados, con lo que la tensión general del cuerpo se transfiere progresivamente a las partes sexuales, hasta que se alcanza una intensidad que ya no puede ser dominada     ( II y III ). La pareja siente, si están sanos, que la excitación los sumerge, que no pueden ni quieren dominarla. El acmé , o placer terminal, se anuncia en el hombre por la sensación de la “venida espermática” y en la mujer por el ardiente deseo de absorber completamente el órgano masculino.

En la gráfica, allí donde la curva sube (III) para volverse en ángulo agudo (IV y V) y bajar progresivamente  ( E ) representa el orgasmo. Este consiste, en consecuencia, en una brusca subida de la excitación hasta llegar a una ligera pérdida de conciencia que se transforma en satisfacción y sosiego.
Después de la satisfacción (que es más completa cuando los dos compañeros alcanzan al mismo tiempo, o casi al mismo tiempo, el orgasmo), los participantes se sienten distendidos; surge un profundo sentimiento de ternura y se cae, cuando las condiciones lo permiten, en un sueño tranquilo y profundo. Al despertar, se siente una renovación de las energías alegres y aptos para el trabajo, y se refuerza la conciencia de sí mismo.
La satisfacción del deseo sexual es, en efecto, una condición necesaria para no sentir obsesiones y para poder consagrarse al trabajo creador.

El desarrollo no perturbado del acto sexual, tal como lo hemos descrito anteriormente, no es producto de la imaginación; es una rara excepción en los jóvenes de nuestros medios, pero es la regla general en los jóvenes de la sociedad comunista primitiva.

jueves, 2 de mayo de 2013

La Lucha Sexual de los Jóvenes, parte 2


2. TENSIÓN SEXUAL Y SATISFACCIÓN

El problema de la excitación sexual y de la prohibición del placer es un quebradero de cabeza para los jóvenes.
Es raro que el hombre y la mujer se unan sexualmente con la intención consciente de procrear un hijo. La Iglesia nos quiere hacer creer, no obstante, que la relación sexual no existe sin el deseo de procreación. En realidad, se tienen relaciones sexuales a causa de la impulsión y de la tensión sexuales, y también por la satisfacción que ofrecen.
El aparato sexual no impulsa únicamente a la unión sexual cuando se quiere y se puede tener hijos, sino que ella actúa de tal suerte que impulsa al hombre de buena salud a tener relaciones sexuales tres veces por semana por término medio.
La procreación está ligada en todo al mundo animal (al cual pertenece también el hombre) al placer sexual más intenso. Esto es precisamente lo que quiere ignorar nuestra sociedad y sobre lo que los jóvenes no tienen ningún derecho a informarse.

I. La Maduración Sexual

La tensión o la excitación sexual que siente todo adolescente es la expresión de un proceso corporal que consiste en que el aparato sexual produce substancias denominadas hormonas que, vertidas en la circulación sanguínea, ponen al sistema nervioso en estado de excitación sexual.
Los estímulos sexuales procedentes de los órganos de los sentidos: ojo, piel, nariz, etc. son también muy importantes.
El estado corporal de excitación sexual se manifiesta a la conciencia como deseo de distensión, es decir, de satisfacción.

La pubertad comienza, por término medio, entre los doce y los catorce años. Las numerosas erecciones del joven, la irrigación y las tensiones acentuadas del órgano sexual en la joven indican que el cuerpo está maduro para las relaciones sexuales.
Sin embargo, en nuestros medios culturales, la madurez psíquica no concuerda con la maduración corporal debido al orden social  reinante y la educación sexual represiva. La represión condiciona un retardo en la maduración psíquica.

La tensión sexual, que se acrecienta considerablemente, busca una salida. Es en este momento cuando comienza el problema de la juventud, pues no existen más que tres posibilidades: relaciones sexuales, onanismo y continencia.

II. El Onanismo de los Jóvenes 

La Iglesia y la ciencia burguesa han presentado al onanismo (masturbación, autosatisfacción) de los niños y adolescentes como un vicio grave, como un fenómeno peligroso y nocivo para la salud. Sólo la sexología moderna considera al onanismo como una forma transitoria totalmente normal de la sexualidad infantil y adolescente. Es la simple expresión de la tensión sexual corporal y mental en el organismo.
Lo que nos debemos preguntar es cuando el onanismo es nocivo y cuando no. Hasta ahora se ha presentado la continencia como la única forma de vida posible de los jóvenes y como la mejor solución; a continuación se ha caído en el error inverso al presentar el onanismo como absolutamente inofensivo y como la única salida y la mejor solución al problema de los jóvenes. Sin embargo, en la época de plena madurez sexual, el onanismo no es ya una manifestación sexual natural.
En las poblaciones primitivas no se ponen impedimentos a las relaciones sexuales de los jóvenes y el onanismo tiene una importancia insignificante.
Para un juicio concreto sobre el onanismo, se deben distinguir las formas perturbadas de las formas normales de autosatisfacción.
Para juzgar cuál es la forma sana, se deben tener en cuenta a los adolescentes que comienzan a masturbarse sin haber sido influenciados por los prejuicios de sus padres, de la Iglesia, o por la pornografía. El muchacho siente una tensión en el órgano sexual y lleva la mano al mismo, la primera vez, completamente inconsciente; se produce entonces una emisión espermática sorprendente para él, que le provoca un apaciguamiento sexual. Durante los tres, cuatro o cinco días siguientes, el muchacho se siente tranquilo sexualmente, hasta que reaparece la tensión. El joven conoce ya la satisfacción sexual relacionada con la tensión y entonces se masturba plenamente consciente. No sufre sentimiento alguno de culpabilidad, no tiene la impresión de perjudicarse haciendo aquello y, por consiguiente, no se bloquea el desarrollo de la excitación.

Estos jóvenes permanecen completamente sanos hasta que son asustados por un camarada, por los padres o los medios pornográficos que corrientemente caen en sus manos. Entonces solamente se despierta en ellos la idea de que cometen una acción terrible y comienzan a luchar contra la pulsión y la autosatisfacción. Lo mismo ocurre con las muchachas. Es entonces precisamente, cuando comienzan a desarrollarse en el joven perturbaciones corporales y psíquicas muy nocivas.; dicho de otro modo: se presentan los estragos consecutivos a la inhibición y al bloqueo del desarrollo normal de la excitación sexual. No se trata pues, de las consecuencias del onanismo, sino de la inhibición, del sentimiento de culpabilidad, del miedo y del arrepentimiento. Este  es el motivo de que sea absolutamente necesario que el joven termine la masturbación una vez comenzada y no se perturbe la satisfacción.
Quien tenga sentimientos conscientes o inconscientes de culpabilidad masturbatoria debe hacerse consultar en un centro de orientación sexual o confiarse a una persona de su preferencia, la que debe dar muestras de comprensión.

Fantasmas sexuales, conscientes o inconscientes, están ligados siempre al onanismo. Si el muchacho o la muchacha se masturban con fantasmas del acto sexual, de besos o abrazos, ello no debe preocupar. Pero si comienzan a aparecer fantasmas sádicos o masoquistas se necesitará atención.
La duración de este estado en que la masturbación produce la satisfacción en muy variable. Desde el estricto punto de vista médico, no podemos decir otra cosa que lo siguiente: tan pronto como la masturbación no cumpla su misión de satisfacer sexualmente, tan pronto como empiece a asociarse al disgusto, a sentimientos de culpabilidad, el joven no debe dudar en practicar las relaciones sexuales. Aunque esto es muy poco realizable para la mayor parte  de ellos.  Por lo que se plantea nuevamente el obstáculo que nuestro orden social pone a las relaciones sexuales.
Si el joven no logra dar el paso hacia las relaciones sexuales y hacia una vida sexual madura, si el camino le es bloqueado por delante, puede fácilmente regresar, es decir, retornar a los fantasmas infantiles y a las desviaciones.
Con frecuencia se manifiesta entonces por primera vez una inclinación lúbrica hacia el voyeurismo (contemplar los cuerpos desnudos) o hacia el exhibicionismo ( presentación de los propios órganos sexuales), o la práctica sexual con niños. Las tendencias sádicas (pegar, azotar) y masoquistas (ser golpeado, azotado), que normalmente son rechazadas y debilitadas por la actividad sexual, alcanzan entonces su mayor intensidad, consecutiva de la insatisfacción, como consecuencia del bloqueo de la energía sexual.
No tenemos ningún interés en provocar el miedo; solamente afirmamos que se pueden causar tales perturbaciones al impedir el inicio de la vida sexual normal del adolescente.
La masturbación se prolonga hoy en la mayor parte de los jóvenes más allá del periodo en que ésta es inofensiva a causa de los obstáculos sociales a las relaciones sexuales.

martes, 30 de abril de 2013

La Lucha Sexual de los Jóvenes, parte 1

Resumen del libro del mismo nombre, escrito por Wilhlem Reich ("un santo laico", según Jodorowsky). Versión al español de Amado Ruiz San Vicvente, Ed. Roca. 1974.


La Lucha Sexual de los Jóvenes

Este trabajo tiene como tema central los problemas sexuales de la juventud que vive en una sociedad capitalista. Es un análisis de cuánto reprime la ideología burguesa y sus instituciones la satisfacción de una necesidad tan obvia y que tanto influye en la salud física y mental de nosotros los humanos.
Intenta dar a los jóvenes respuestas claras respecto al gran problema de su maduración sexual.
El joven quiere saber:
- en que consiste el proceso de la maduración sexual;
- por qué el problema sexual es tratado con tanto misterio en la escuela, por la familia y por toda la sociedad;
- lo que significan las  inquietudes, los estados de excitación, los delirios opresivos, el aislamiento y otros síntomas que se presentan a su edad;
- cuáles son las salidas y si la solución del problema sexual de los jóvenes es posible o no en las condiciones sociales actuales.

Las autoridades dicen pretender proteger a la juventud de la corrupción sexual, en tanto que mantienen por todos los medios a los jóvenes en la ignorancia. Los predicadores de moral y de abstinencia, por un lado, y la sórdida pornografía sexual, por otro, contaminan muy imprudentemente a la juventud.
El problema sexual de la juventud no debe plantearse en estos términos: vida moral y continencia o depravación sexual, sino en los siguientes: vida sexual sana o nociva.

El problema central de la juventud es el de las relaciones sexuales en el momento de la adolescencia y la posición social tomada por el orden burgués, hacia la sexualidad.
Nosotros no daremos consejos “paternalistas” y no “educaremos”, sino que estamos decididos a decir a la juventud toda la verdad, a hacerle comprender en que situación se encuentra y que ella misma debe tomar en sus manos el problema. Queremos decirle que no mendigue un justo derecho, sino que luche por él.
Estamos resueltos a convencer así a los jóvenes que obedecen obscura  y confusamente a los predicadores de la moral y que, al obedecerlos, se causan su propia ruina.

1. LA REPRODUCCIÓN

I. Aparato sexual y fecundación

Se rehúye hablar de la satisfacción sexual delante de los jóvenes, y en general, nos limitamos a hablar exclusivamente de la función de reproducción. Existen motivos políticos para este temor.
Nosotros no liquidaremos el problema de la vida sexual como lo hacen los curas vestidos de educadores, induciendo a los jóvenes a la abstinencia. Por ello, no hacemos una distinción entre los hechos correspondientes a la satisfacción sexual y los correspondientes a la reproducción, y sostenemos que la satisfacción sexual debe ser posible a todos, sin que nadie se convierta en esclavo de la reproducción.

En la época de maduración sexual, entre los doce y los dieciséis años aproximadamente, el joven se hace apto para la procreación, y la joven, para la concepción de un hijo.
Pero el embarazo se ha convertido en la sociedad burguesa en un problema que preocupa mucho. Para comprender el problema de la regulación de los nacimientos , las discusiones sobre la prohibición del aborto y la propaganda contra los medios anticonceptivos, debemos aclarar rápidamente por qué las mujeres son presionadas bajo el capitalismo a traer hijos al mundo, incluso cuando ya tienen hijos que no pueden alimentar. ¿Por qué?
El sistema económico capitalista se basa se basa en la explotación de la mayoría de la población, que no posee más que su fuerza de trabajo. Si existen constantemente obreros en busca de trabajo, el capitalista puede reducir fácilmente el salario de los obreros que trabajan. El capitalista tiene necesidad de un ejército de obreros en paro forzoso.
Además, los países capitalistas se enfrentan en guerra por los territorios en donde pueden colocar su superproducción. Para estas guerras tienen necesidad de carne de cañón, es decir, millones de niños de madres obreras, que son traídos al mundo en condiciones de miseria para ser abatidos en los “campos de honor” como conejos. Por todas estas razones la mayor parte de los países capitalistas promulgan leyes que prohíben absolutamente la interrupción del embarazo.

Medios anticonceptivos

El problema no debe plantearse: embarazo o abstinencia, sino: miseria causada por los charlatanes o medios anticonceptivos eficaces.
Muchos jóvenes preguntan si los medios anticonceptivos actuales son seguros cien por cien, cómo se obtienen y por qué son tan caros. A la primera pregunta solamente se puede contestar que no hay medios anticonceptivos seguros en un cien por cien; sin embargo, se puede alcanzar un alto grado de seguridad, haciéndose aconsejar y controlar por un especialista.

jueves, 25 de abril de 2013

Leyenda prehispánica


HACE TRES MIL AÑOS HABÍA UN SER HUMANO, IGUAL QUE TÚ Y QUE YO, QUE VIVÍA CERCA DE UNA CIUDAD RODEADA DE MONTAÑAS. ESTE SER HUMANO ESTUDIABA PARA CONVERTIRSE EN UN CHAMÁN, PARA APRENDER EL CONOCIMIENTO DE SUS ANCESTROS, PERO NO ESTABA TOTALMENTE DE ACUERDO CON TODO LO QUE APRENDÍA. EN SU CORAZÓN SENTÍA QUE DEBÍA DE HABER ALGO MÁS.

UN DÍA, MIENTRAS DORMÍA EN UNA CUEVA, SOÑÓ
QUE VEÍA SU PROPIO CUERPO DURMIENDO. SALIÓ DE LA CUEVA A UNA NOCHE DE LUNA LLENA.

EL CIELO ESTABA DESPEJADO Y VIO UNA INFINIDAD DE ESTRELLAS. ENTONCES, ALGO SUCEDIÓ EN SU INTERIOR QUE TRANSFORMÓ SU VIDA PARA SIEMPRE. SE MIRÓ LAS MANOS, SINTIÓ SU CUERPO Y OYÓ SU PROPIA VOZ QUE DECÍA:

«ESTOY HECHO DE LUZ; ESTOY HECHO DE ESTRELLAS».

MIRÓ AL CIELO DE NUEVO Y SE DIO CUENTA DE QUE NO SON LAS ESTRELLAS LAS QUE CREAN LA LUZ, SINO QUE ES LA LUZ LA QUE CREA LAS ESTRELLAS.

«TODO ESTÁ HECHO DE LUZ –DIJO–, Y EL ESPACIO DE EN MEDIO NO ESTÁ VACÍO.»

Y SUPO QUE TODO LO QUE EXISTE ES UN SER VIVIENTE, Y QUE LA LUZ ES LA MENSAJERA DE LA VIDA, PORQUE ESTÁ VIVA Y CONTIENE TODA LA INFORMACIÓN. ENTONCES SE DIO CUENTA DE QUE, AUNQUE ESTABA HECHO DE ESTRELLAS, ÉL NO ERA ESAS ESTRELLAS. «ESTOY EN MEDIO DE LAS ESTRELLAS», PENSÓ. ASÍ QUE LLAMÓ A LAS ESTRELLAS EL TONAL Y A LA LUZ QUE HABÍA ENTRE LAS ESTRELLAS EL NAGUAL, Y SUPO QUE LO QUE CREABA LA ARMONÍA Y EL ESPACIO ENTRE AMBOS ES LA VIDA O INTENTO. SIN VIDA, EL TONAL Y EL NAGUAL NO EXISTIRÍAN.

LA VIDA ES LA FUERZA DE LO ABSOLUTO, LO SUPREMO, LA CREADORA DE TODAS LAS COSAS. LLEGÓ A LA CONCLUSIÓN DE QUE LA PERCEPCIÓN HUMANA ES SÓLO LUZ QUE PERCIBE LUZ.

TAMBIÉN SE DIO CUENTA DE QUE LA MATERIA ES UN ESPEJO – TODO ES UN ESPEJO QUE REFLEJA LUZ Y CREA IMÁGENES DE ESA LUZ –, Y EL MUNDO DE LA ILUSIÓN, EL SUEÑO, ES TAN SÓLO COMO UN HUMO QUE NOS IMPIDE VER LO QUE REALMENTE SOMOS.

«LO QUE REALMENTE SOMOS ES PURO AMOR, PURA LUZ», DIJO.

ESTE DESCUBRIMIENTO CAMBIÓ SU VIDA. UNA VEZ SUPO LO QUE EN VERDAD ERA, MIRÓ A SU ALREDEDOR Y VIO A OTROS SERES HUMANOS Y AL RESTO DE LA NATURALEZA, Y LE ASOMBRÓ LO QUE VIO.

SE VIO A SÍ MISMO EN TODAS LAS COSAS: EN CADA SER HUMANO, EN CADA ANIMAL, EN CADA ÁRBOL, EN EL AGUA, EN LA LLUVIA, EN LAS NUBES, EN LA TIERRA...

Y VIO QUE LA VIDA MEZCLABA EL TONAL Y EL NAGUAL DE DISTINTAS MANERAS PARA CREAR MILLONES DE MANIFESTACIONES DE VIDA. EN ESOS INSTANTES LO COMPRENDIÓ TODO. SE SENTÍA ENTUSIASMADO Y SU CORAZÓN REBOSABA PAZ. ESTABA IMPACIENTE POR REVELAR A SU GENTE LO QUE HABÍA DESCUBIERTO. PERO NO HABÍA PALABRAS PARA EXPLICARLO. INTENTÓ DESCRIBIRLO A LOS DEMÁS, PERO NO LO ENTENDÍAN. VIERON QUE HABÍA CAMBIADO, QUE ALGO MUY BELLO IRRADIABA DE SUS OJOS Y DE SU VOZ. COMPROBARON QUE YA NO EMITÍA JUICIOS SOBRE NADA NI NADIE.
YA NO SE PARECÍA A NADIE.

EL LOS COMPRENDÍA MUY BIEN A TODOS, PERO A ÉL NADIE LO COMPRENDÍA.
CREYERON QUE ERA UNA ENCARNACIÓN DE DIOS; AL OÍRLO, ÉL SONRIÓ Y DIJO:

«ES CIERTO, SOY DIOS. PERO VOSOTROS TAMBIÉN LO SOIS, TODOS. PERO LA GENTE SEGUÍA SIN ENTENDERLO. HABÍA DESCUBIERTO QUE ERA UN ESPEJO PARA LOS DEMÁS, UN ESPEJO EN EL QUE PODÍA VERSE A SÍ MISMO.

«CADA UNO ES UN ESPEJO», DIJO.

SE VEÍA EN TODOS, PERO NADIE SE VEÍA A SÍ MISMO EN ÉL. Y COMPRENDIÓ QUE TODOS SOÑABAN PERO SIN TENER CONSCIENCIA DE ELLO, SIN SABER LO QUE REALMENTE ERAN. NO PODÍAN VERSE A ELLOS MISMOS EN ÉL PORQUE HABÍA UN MURO DE NIEBLA O HUMO ENTRE LOS ESPEJOS. Y ESE MURO DE NIEBLA ESTABA CONSTRUIDO POR LA INTERPRETACIÓN DE LAS IMÁGENES DE LUZ: EL SUEÑO DE LOS SERES HUMANOS.


ENTONCES SUPO QUE PRONTO OLVIDARÍA TODO LO QUE HABÍA APRENDIDO. QUERÍA ACORDARSE DE TODAS LAS VISIONES QUE HABÍA TENIDO, ASÍ QUE DECIDIÓ LLAMARSE A SÍ MISMO «ESPEJO HUMEANTE» PARA RECORDAR SIEMPRE QUE LA MATERIA ES UN ESPEJO Y QUE EL HUMO QUE HAY EN MEDIO ES LO QUE NOS IMPIDE SABER QUÉ SOMOS Y DIJO:

«SOY ESPEJO HUMEANTE PORQUE ME VEO EN TODOS VOSOTROS, PERO NO NOS RECONOCEMOS MUTUAMENTE POR EL HUMO QUE HAY ENTRE NOSOTROS. ESE HUMO ES EL SUEÑO, Y EL ESPEJO ERES TÚ, EL SOÑADOR».

SOMOS IGUALES. SOMOS IMÁGENES DE LUZ. SOMOS DIOS».

lunes, 8 de abril de 2013

Apéndice: "Los métodos de la acción noviolenta"



Apéndice
Los Métodos de la Acción Noviolenta   

MÉTODOS DE PROTESTA Y PERSUASIÓN NOVIOLENTA

Declaraciones formales
1. Discursos públicos
2. Cartas de oposición o de apoyo
3. Declaraciones de organizaciones e instituciones
4. Declaraciones públicas firmadas
5. Declaraciones de acusación e intención
6. Peticiones de grupo o masivas

Comunicaciones con un público más amplio
7. Lemas, caricaturas y símbolos
8. Banderas, carteles y pancartas
9. Volantes, folletos y libros
10. Periódicos y otras publicaciones
11. Discos, radio y televisión
12. Escritura en el cielo y en la tierra

Representaciones de grupo
13. Diputaciones
14. Premiaciones burlescas
15. Cabildeo de grupo
16. Piqueteo
17. Elecciones burlescas

Actos públicos simbólicos

18. Despliegue de banderas y colores simbólicos
19. Usar símbolos en el vestido/ vestir atuendos simbólicos
20. Oración y culto
21. Entrega de objetos simbólicos
22. Desvestirse en público
23. Destrucción de las propias pertenencias
24. Luces simbólicas
25. Exposición de retratos
26. Pintura como protesta
27. Nuevos letreros y nombres
28. Sonidos simbólicos
29. Reclamaciones simbólicas
30. Gestos groseros

Presión sobre los individuos
31. Acoso a funcionarios
32. Mofa de funcionarios
33. Fraternización
34. Vigilias

Drama y música
35. Sátira y burlas
36. Interpretaciones teatrales y musicales
37. Canto

Procesiones
38. Marchas
39. Desfiles
40. Procesiones religiosas
41. Peregrinaciones
42. Desfile de vehículos

Tributo a los muertos
43. Duelo político
44. Funerales burlescos
45. Funerales-manifestaciones
46. Homenajes en tumbas/cementerios

Asambleas públicas
47. Asambleas de protesta o apoyo
48. Mítines de protesta
49. Mítines de protesta encubiertos
50. Tomar un lugar usándolo para enseñar

Separación y renuncia
51. Abandonar un lugar (irse caminando)
52. Guardar silencio
53. Renunciar a un premio
54. Volver la espalda

MÉTODOS DE NOCOOPERACIÓN SOCIAL

Ostracismo de personas
55. Boicot social
56. Boicot social selectivo
57. No acción a lo Lisistrata
58. Excomunión
59. Interdicto

La no cooperación en eventos sociales, costumbres e
instituciones 
60. Suspensión de actividades sociales y deportivas
61. Boicot a eventos sociales
62. Huelga estudiantil
63. Desobediencia social
64. Retirarse de instituciones sociales

Retirarse del sistema social
65. Quedarse en casa
66. Nocooperación personal (completa)
67. Abandono por parte de los trabajadores
68. Santuario
69. Desaparición colectiva
70. Protesta de emigración (hijrat)

MÉTODOS DE NOCOOPERACIÓN ECONÓMICA
(1) BOICOT ECONÓMICO

Acción de los consumidores
71. Boicot por consumidores
72. No consumo de bienes boicoteados
73. Política de austeridad
74. Retención de alquileres
75. Negarse a pagar el alquiler
76. Boicot nacional de consumidores
77. Boicot internacional de consumidores

Acción de trabajadores y productores
78. Boicot de trabajadores
79. Boicot de productores

Boicot de intermediarios
80. Boicot de suministradores y de los que trasiegan con esos
bienes

Acción de dueños y administradores
81. Boicot de comerciantes
82. Negarse a dejar, o a vender su propiedad
83. Cierre patronal (lock-out)
84. Negarse a recibir ayuda industrial
85. “Huelga general” de comerciantes

Acción de dueños de recursos financieros
86. Retirar depósitos del banco
87. Negarse a pagar estipendios, deudas y asignaciones
88. Negarse a pagar deudas o intereses
89. Recortar fondos y créditos
90. Negarse a pagar impuestos
91. Negarse a aceptar dinero del gobierno

Acción por parte de los gobiernos
92. Embargo doméstico
93. Lista negra de comerciantes
94. Embargo de vendedores internacionales
95. Embargo de compradores
96. Embargo del comercio internacional

MÉTODOS DE NOCOOPERACIÓN ECONÓMICA
(2) LA HUELGA

Huelgas simbólicas
97. Huelga de protesta
98. Abandono rápido del trabajo (huelga relámpago)

Huelga agrícola
99. Huelga de campesinos
100. Huelga de trabajadores agrícolas

Huelga de grupos especiales
101. Huelga de jornaleros reclutados
102. Huelga de presos
103. Huelga de artesanos
104. Huelga de profesionistas

Huelgas industriales ordinarias
105. Huelga de un establecimiento
106. Huelga de la industria
107. Huelga de solidaridad

Huelgas restringidas
108. Huelga de algunos de los obreros a un tiempo
109. Huelga de trabajadores en una sola planta por tiempo
definido
110. Huelga de manos caidas
111. Huelga de estricto apego al reglamento
112. Reportarse enfermo
113. Huelga por renuncia
114. Huelga limitada
115. Huelga selectiva

Huelgas de varias industrias
116. Huelga generalizada
117. Huelga general

Combinación de huelga con cierre económico
118. Hartal (paro colectivo)
119. Cierre económico

MÉTODOS DE NOCOOPERACIÓN POLÍTICA

Rechazo de la autoridad
120. Negar o retirar la obediencia
121. Negarse a dar apoyo público
122. Literatura o discursos que aboguen por la resistencia

Nocooperación de los ciudadanos con el gobierno
123. Boicot de los cuerpos legislativos
124. Boicot de elecciones
125. Boicot de funcionarios y empleados del gobierno
126. Boicot de los departamentos, agencias y otras oficinas del
gobierno
127. Retirarse de las instituciones educativas del gobierno
128. Boicot de las organizaciones dependientes del gobierno
129. Negarse a ayudar a los agentes de coacción del gobierno
130. Quitar señales y marcadores de su lugar
131. Negarse a aceptar a los funcionarios designados
132. Negarse a disolver instituciones existentes

Alternativas a la obediencia por parte de los ciudadanos
133. Cumplimiento lento y de mala gana
134. Noobediencia cuando no hay una supervisión directa
135. Noobediencia popular
136. Desobediencia encubierta
137. En una asamblea o en un mitin, negarse a dispersarse
138. Ocupar un lugar sentándose
139. Nocooperación con el reclutamiento o la deportación
140. Esconderse, escaparse, usar identificaciones falsas
141. Desobediencia civil a leyes “ilegítimas”

Acción del personal del gobierno
142. Negarse selectivamente a ser asistido por auxiliares
Gubernamentales
143. Bloqueo de las líneas de mando o de información
144. Buscar evasivas y obstruir
145. Nocooperación administrativa general
146. Nocooperación judicial
147. Ineficiencia deliberada y nocooperación selectiva por parte
de los agentes de coacción
 148. Amotinamiento

Acción gubernamental nacional
149. Evasión y demoras casi legales
150. Nocooperación por parte de unidades gubernamentales
constitutivas

Acción gubernamental internacional
151. Cambios en la representación diplomática y otros
152. Demora y cancelación de eventos diplomáticos
153. Retención del reconocimiento diplomático
154. Romper las relaciones diplomáticas
155. Retirarse de las organizaciones internacionales
156. Negarse a pertenecer a organizaciones internacionales
157. Expulsión de organizaciones internacionales

MÉTODOS DE INTERVENCIÓN NOVIOLENTA

Intervención sicológica
158. Quedarse a la intemperie
159. Ayunar
       a) Ayunar para presionar moralmente
       b) Huelga de hambre
       c) Ayuno de satiagraha
160. Juicio al revés
161. Acoso noviolento

Intervención física
162. Entrar y sentarse
163. Entrar y quedarse de pie
164. Entrar montado
165. Meterse a tropel
166. Meterse golpeando o empujando
167. Entrar rezando
168. Incursión noviolenta
169. Incursión aérea noviolenta
170. Invasión noviolenta
171. Inserción o intervención noviolenta
172. Obstrucción noviolenta
173. Ocupación noviolenta

Intervención social
174. Establecer nuevos patrones sociales
175. Sobrecargar las instalaciones
176. Tardarse a propósito para completar un trámite
177. Entrar y hablar
178. Teatro de guerrilla
179. Instituciones sociales alternativas
180. Sistema alternativo de comunicaciones

Intervención económica
181. Huelga al revés
182. Huelga de quedarse en su sitio
183. Ocupación noviolenta de tierras
184. Desafiar cercas, rejas, etc.
185. Falsificación políticamente motivada
186. Operación comercial excluyente
187. Apropiación de fondos
188. Provocar una baja o caída económica
189. Auspicio selectivo
190. Mercado alternativo
191. Sistema alternativo de transporte
192. Instituciones económicas alternativas

Intervención política
193. Sobrecargar el sistema administrativo
194. Revelar la identidad de los agentes secretos
195. Buscar el encarcelamiento
196. Desobediencia civil de las leyes “neutrales”
197. Seguir en el trabajo pero sin colaborar
198. Soberanía dual y gobierno paralelo