martes, 23 de octubre de 2012

1er. segmento pies-coccix

Mi contacto primero con la Tierra viene a través de mis pies y piernas, que son mis contactos físicos con ella y mi fundamento psicológico. De la misma manera que mi cuerpo se relaciona con la Tierra y su fuerza de gravedad, me relaciono yo con mi propio sentimiento de estabiladad psicológica.

Cuando la fuerza vital está en pleno funcionamiento, la persona muestra un poderoso deseo de vivir la realidad física. Cuando la fuerza vital está en pleno funcinamiento llega una afirmación clara y directa de la potencia física.
La afirmación de la potencia física, combinada con la voluntad de vivir, da al individuo una "presencia" de poder y vitalidad. Declara estar aquí y ahora y tiene los pies bien afirmados sobre la realidad física.
La "presencia" del poder y la vitalidad emanan de él en forma de energía vital. Frecuentemente actúa como generador, dando energía a quienes lo rodean y recargando sus propios sistemas energéticos. Tienen una fuerte voluntad de vivir.
https://www.dropbox.com/s/s5eb1is40m011pl/El%20segmento%20pies-coccix.mp3?m

miércoles, 17 de octubre de 2012

El Poder de las Emociones, parte 4


¿Cómo vas a poder ser feliz si reniegas de ti mismo y de todo lo que sucede? La aceptación radica en la aprobación de quien eres y lo que tienes.
¿No te es suficiente? Claro que sí, sólo que no lo sientes así. Si logras aceptar verdaderamente y dar gracias por todo lo que tienes y todo lo que eres vas a conseguir ser feliz mucho más rápido.
En el fondo, muchos no nos aceptamos por miedo a que los demás reconozcan quienes somos realmente. Nos comparamos constantemente con nuestros hermanos, amigos o con quien destacan. Así nos evaluamos.
Un requisito para amarte es aceptar quien eres y lo que tienes. La ruta más corta para ser feliz está en aprobarte verdaderamente y dar gracias por todo lo que tienes y todo lo que eres.
Aceptar no quiere decir soportar ni auto flagelarte o consentir lo que no quieres. Si algo no te gusta, es precisamente el punto de partida para modificarlo; podrás mejorar rápidamente a partir de lo que aceptes. Si no estas de acuerdo con alguna característica del otro, permítete aceptarlo, y repítete: “así es y no lo voy a cambiar”. Respétalo y no dejes que te afecte. Esa sutileza es la diplomacia.

Todas las religiones y filosofías sostienen que el amor es la más grande expresión humana. Constituye el único modo de comprender a otro en lo más profundo de su ser: nadie puede conocer la esencia de otro ser humano si no le ama. Por el acto espiritual del amor, se es capaz de ver las características y cualidades esenciales de la persona amada; y lo que es más, conocer su potencial: todo lo bueno que puede llegar a ser, lo que aun no se ha revelado, lo que ha de mostrarse. Mediante su amor, la persona que ama motiva al amado a convertir en realidad todas los posibilidades.
La aceptación del otro es un reflejo de la propia capacidad de aceptarnos a nosotros mismos. Al comprender y entender que somos creaciones maravillosas, tenemos la capacidad de abrazar las cualidades igualmente maravillosas del mundo en el que vivimos y de quienes nos rodean. El amor es un fenómeno fundamental, básico y, además, sublime.

Regálate unos minutos para iniciar y terminar el día agradeciendo. Rememora los buenos momentos. Agradece a Dios, a tus padres, a tus antepasados, a tus maestros, amigos  y a todas aquellas personas lo que te han legado. Siempre que puedas, demuéstrales gratitud con acciones y palabras; también, reconoce todos los acontecimientos que han contribuido a la etapa de madurez en que te encuentras.
Agradece a diario los pequeños detalles, tus órganos vitales que obedientes te sirven; las características que posees gratuitamente y el maravilloso don de la vida. El sentimiento que te contagia es mágico.

Cuando des, hazlo por el placer de dar, y con alegría, sin esperar nada a cambio.
La gratitud es una de las enseñanzas esenciales del buen vivir. Es la puerta para recibir dones mayores, se manifiesta en auténticos milagros.

lunes, 15 de octubre de 2012

El Poder de las Emociones, parte 3

Todo cuanto sentimos tiene su origen. Nacemos con cierta “programación” genética que nos da un cierto color de piel, de cabellos, ojos, etc. Conforme crecemos, constituimos nuestra personalidad, creamos hábitos, costumbres, y nos convertimos en nuestros programadores: proyectamos nuestro estilo personal con los pensamientos, actos y sentimientos. Y así continuamos programándonos hasta nuestra última etapa.

Las enfermedades pueden generarse ya sea por herencia, y porque uno las crea.

Es posible que no nos demos cuenta de las partes negativas que heredamos de la familia. Los malos hábitos y manías se aprenden por imitación, pero decimos que “se heredan”. De manera que si, por ejemplo, el papá es gruñón, el hijo sigue esa tendencia porque lo ha aprendido y lo ve “normal”.

Así como aprendimos a dejar las cosas fuera de su lugar, también hemos aprendido a tragarnos los corajes o las lágrimas. Y lo que puede resultar de eso es una colitis, afecciones de la garganta o un malestar ocular.

Tu forma de ser se configura con tu forma de pensar, de actuar y con tus hábitos alimentarios.

Cuando ciertos padecimientos se presentan en forma frecuente, nuestro cuerpo quiere decirnos que estas condiciones son consecuencia de que no estamos aceptando del todo nuestra realidad.

En buena medida, una enfermedad tiene origen emocional.

Las enfermedades no son del todo negativas. Lo arriesgado radica en que estamos desconectados de la sabiduría que nos ofrecen las alarmas instaladas en el cuerpo.
https://www.dropbox.com/s/9w8fye0b2zhpwgk/El%20Poder%20de%20las%20emociones%203.mp3?m

viernes, 12 de octubre de 2012

El Poder de las Emociones, parte 2

Las emociones son muchas y muy variadas. Si las detectamos a tiempo, las podemos orientar para nuestro beneficio y desarrollo personal. El dilema es que usualmente no estamos conscientes de ellas porque no nos han enseñado como hacerlo. Necesitamos reeducarnos y aprender de ellas.

Toda emoción es parte integral del ser humano, todo lo bueno y lo que juzgamos malo. El sentimiento dura, en gran medida, lo que tu decidas que dure, y en cada persona es diferente. El punto principal reside en estar conscientes de lo que sentimos, porque la conciencia coexiste con el sentimiento, ambos funcionan juntos.

Si nos aferramos a nuestros estados emocionales y sentimientos, nos limitamos para seguir adelante, ya que no nos percatamos de que vivimos anclados en el pasado. Lo ideal es fluir con el presente, vivir el aquí y el ahora, conscientes para escuchar nuestras emociones y aprovecharlas como nuestra fuerza más poderosa.

En realidad, lo que todos queremos es sentirnos cada día mejor con nosotros mismos. Las emociones son excelentes mensajeros para detectar lo que nos gusta y lo que no, representan a nuestros mejores amigos.
https://www.dropbox.com/s/snodxq8etqk8vdu/El%20Poder%20de%20las%20Emociones%202.mp3?m

jueves, 11 de octubre de 2012

El Poder de las Emociones, parte 1

Todos alguna vez nos hemos sentido frustrados, abrumados y enojados; también hemos experimentado euforia, entusiasmo y asombrosos deseos de vivir. Las emociones nos pueden enfermar y destruir, o nos embellecen la existencia. El secreto no consiste en negarlas, sino en usarlas como una palanca para nuestro beneficio.

Las emociones son el cimiento en la creación de nuestro bienestar y éxito en la vida. Desafortunadamente, en la infancia recibimos muy poca instrucción para comprender y usar la energía de las emociones. Cuando nos preguntan “¿ Por qué estás tan feliz?”, es como si tuviéramos que justificar ese maravilloso momento para sentirlo; si nos dicen: “No estés triste”, asumen que sabemos el camino para entrar y salir de ese humor; o nos reprenden: “¡Estás enojado todo el tiempo!”, como si ese sólo comentario nos pudiera cambiar; luego nos engatusan “No hay nada a lo que haya que tenerle miedo”, como si eso nos garantizara que podemos cambiar el terror que sentimos.

Cada emoción te deja una huella. Por ejemplo: la cólera y la culpa te dejan resentimiento; la alegría y la gratitud te producen satisfacción. Todas te legan un aprendizaje si resuelves beneficiarte de ellas.

De la misma manera que para ser un experto en medicina o abogacía estudias una carrera universitaria, si se desea ser experto en el manejo de las emociones es imprescindible profundizar en el conocimiento de ellas; por ejemplo:¿ qué te provoca dolor?, para poder remediarlo ,y/o en el de cómo creas tu propio bienestar.
(Resumén del libro"El Poder de las Emociones" de Víctor Figueroa Garciadiego)https://www.dropbox.com/s/qsvpxzhe7em7shy/El%20Poder%20de%20las%20Emociones%201.mp3?m

viernes, 5 de octubre de 2012

miércoles, 3 de octubre de 2012

Respiración, Movimiento y Sentimiento, parte 4

Una persona sólo puede sentir su cuerpo. Uno no puede sentir el ambiente excepto a través de su efecto en el cuerpo. Todos nuestros sentimientos son percepciones del cuerpo.

Cuanto nos sentimos y cuán profundamente nos sentimos es una función del conocimiento de sí mismo.

El conocimiento de sí mismo significa un conocimiento del cuerpo. El individuo que se conoce a sí mismo está en contacto con su cuerpo. Se da cuenta de qué está pasando en cada parte de su cuerpo, está, en otros términos, en contacto consigo mismo. Siente el flujo de sensación en su cuerpo asociado a su respiración, es decir, tiene sensaciones que circulan en su cuerpo. Pero también siente sus tensiones y lo que está contraído, porque nadie está libre de tales tensiones.

A la persona que le falta este autoconocimiento, sufre por la consciencia que tiene de sí mismo porque es débilmente consciente de que algo no va bien, y no lo entiende. Se siente torpe e incómodo y su autodominio está reducido, por más que se esfuerce conscientemente en esconder esta percepción amortiguada de sí mismo.
El resto, en el siguiente enlace:
https://www.dropbox.com/s/8otlxqll587lux5/Resp.%2C%20mov.%20y%20sen.%204.mp3?m