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viernes, 18 de octubre de 2013

Bioenergética y Gestalt una visión integradora, parte 7


¿Que es la terapia Gestalt?  (continuación)

Las fronteras del contacto entre el individuo y su entorno - el ajuste creativo

Es en las fronteras del contacto donde tienen lugar los hechos psicológicos. La frontera donde se sitúa la experiencia no separa al organismo de su entorno, limita al organismo, lo contiene y lo protege y al mismo tiempo toca su entorno. La frontera pertenece al mismo tiempo al interior y al exterior: forma parte de dos mundos distintos pero interrelacionados.
Todos los trastornos del contacto o resistencias pueden considerarse como problemas.

La salud se traduce en un ajuste creativo permanente en las fronteras del contacto entre el organismo y su entorno. No se trata de un simple ajuste adaptativo; tampoco de una creatividad individual que no tenga en cuenta el contexto, sino que se trata de
“Un ajuste creativo“, es decir, de un compromiso o más bien de una síntesis que permita a cada uno existir a su antojo pero teniendo en cuenta las normas locales y temporales. Trata de conciliar la adaptación social y la creatividad individual, la situación y su lectura personal...

Enfoque holístico del hombre

El hombre es aprehendido en su globalidad, en sus cinco dimensiones principales: física, afectiva, racional, social, espiritual. Desde esta perspectiva global, holística (del griego holos, el todo) la terapia de la Gestalt aspira pues al mantenimiento  y desarrollo de un bienestar armonioso en esas cinco dimensiones y no a la curación o la reparación de un problema concreto.

El derecho a la diferencia

Este respeto por la originalidad del funcionamiento psíquico de cada uno es una de las piedras de toque del enfoque gestaltista. Soy yo quien otorga un sentido a cada acto de mi vida y si deseo  cambiar, debe ser siendo yo mismo, yo mismo pero de otra manera y nadie más que yo mismo: es la famosa teoría paradójica del cambio del gestaltista Arnold Beiser.

La experimentación

En la búsqueda de las hipotéticas causas pasadas de los problemas, Perls sustituye el saber por qué, por la búsqueda experimental de soluciones: experimentar el cómo a través de eventuales puestas en acción. La puesta en acción favorece la toma de conciencia, el darse cuenta, a través de una acción tangible re-presentada y experimentada en todas sus polaridades.

La experiencia permitirá saborear antes de engullir, evitando así alimentar las introyecciones que paralizan nuestra espontaneidad y ponen trabas a nuestra originalidad... todo el mundo experimenta por si mismo aquello que le conviene, teniendo en cuenta su historia, su educación, su medio social y sus opciones ideológicas.

El ciclo de contacto-retirada

Toda acción individual o interacción relacional se desarrolla a través de varias fases, constituyendo el ciclo de la experiencia, también llamado “ciclo de satisfacción de las necesidades“. Se trata de la descripción paso a paso del proceso que acontece cuando una necesidad orgánica emerge y pugna por su satisfacción. Es una explicación dinámica que sigue una gestalt en su tendencia a completarse.

El ciclo empieza a partir de una situación de reposo o punto 0, a partir de ahí emerge la necesidad en forma de SENSACIÓN (paso 1). La sensación es difusa, todavía no tiene nombre, se registra en forma de señales sensoriales más o menos inconcretas que señalan un estado de déficit del organismo. El siguiente evento (paso 2) es el DARSE CUENTA, LA TOMA DE CONCIENCIA, que no es sino darle nombre a la sensación. Le sigue la movilización de energía o ENERGETIZACIÓN (paso 3) que es un estado de excitación corporal, una preparación para entrar en acción. El cuarto paso es la ACCIÓN: comienza el movimiento o la conducta dirigidos a satisfacer la necesidad. Le sigue el CONTACTO (paso 5), donde la necesidad del organismo se resuelve intercambiando con el entorno y el último paso (paso 6) es la RETIRADA o vuelta al estado de reposo una vez satisfecha la necesidad hasta que emerja el nuevo ciclo.

En términos operativos el ciclo tiene dos estadios: una parte preparatoria (sensación- conciencia-energetización) y una parte resolutoria (acción-contacto-retirada).
Este ciclo no siempre se desarrolla de una forma regular. Cuando dicho proceso se interrumpe y bloquea, se trabajan los mecanismos neuróticos que perturban las diferentes secuencias. Perls definía al neurótico como una persona que se entrega de forma crónica a la auto-interrupción en el ciclo.

Estas son las distintas resistencias que aparecen para interrumpir el ciclo:
La introyección, que interfiere entre sensación y conciencia.
Todos los introyectos en cuanto normativa moral se oponen a lo orgánico. El introyecto fundamental es “no sientas tu organismo“, que remite a la represión o “cambia la conciencia de tu impulso y ponle otro nombre” (falseamiento).

Entre conciencia y energetización actuaría la deflexión que es una desenergetización, un apagar los motores antes de que se calienten.

Entre energetización y acción interfieren las proyecciones en cuanto que su función es precisamente :desresponsabilizarse de la movilización propia, no actuarla, sino proyectarla en la acción del otro.

Entre acción y contacto ubicamos la retroflexión, cuya esencia es no contactar con el exterior sino volverse contra si. Es una acción autopunitiva, para evitar la inter-relación
Entre contacto y retirada interfiere la confluencia.

Hay personas cuya dificultad neurótica tiene más que ver con la primera parte: son expresivas, actúan, contactan pero con muy poca conciencia de si, así que la actividad terapéutica debería dirigirse más explícitamente hacia uno de los pilares de la gestalt, el darse cuenta.
Otras personas tienen más capacidad de introspección pero les falta la acción así que la terapia tiene que dirigirse más a plasmar en el mundo (acción-contacto) lo que han descubierto de si.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Bioenergética y Gestalt una visión integradora, parte 6


¿Qué es la terapia Gestalt?


De los muchos apellidos con que se ha denominado a la terapia gestalt el más simple y descriptivo es: “la terapia del darse cuenta”

La Terapia Gestalt se sitúa en la confluencia del psicoanálisis, las terapias psico-corporales de inspiración reichiana, el psicodrama, los enfoques fenomenológicos y existenciales y las filosofías orientales.

La Gestalt desarrolla una perspectiva unificadora del ser humano, integrando al mismo tiempo sus dimensiones sensoriales, afectivas, intelectuales, sociales y espirituales, permitiendo así la experiencia global, donde el cuerpo puede hablar y la palabra encarnarse.

Pone énfasis en la toma de conciencia de la experiencia actual ( el aquí y el ahora) y rehabilita la experiencia emocional y corporal. Favorece un contacto verdadero con los demás, un ajuste creativo del organismo con el entorno, así como una toma de conciencia de los mecanismos interiores que nos empujan con demasiada frecuencia a conductas repetitivas y caducas.

Pone de relieve nuestros procesos de bloqueo o de interrupción dentro del ciclo normal de la satisfacción de nuestras necesidades y desenmascara nuestras evitaciones, miedos e inhibiciones, así como nuestras ilusiones.

En gestalt se intenta evitar todo lo que no está o no se desarrolla en el presente, incluso si el conflicto que aparece hace referencia a un experiencia del pasado o a un temor del futuro se trae ese material al aquí y ahora porque sólo en el presente se puede llevar a cabo la integración.

El darse cuenta es siempre aquí y ahora y siempre cambiando, evolucionando y trascendiéndose a si mismo. No puede ser estático sino un proceso de orientación que se renueva en cada momento.

El continuo de atención tiene muchas similitudes con la meditación, por ejemplo, la atención desnuda del budismo. C. Naranjo afirma que la conciencia meditativa constituye el autoapoyo más profundo.

La responsabilización 

Persl, (pionero de esta corriente), daba mucha importancia a la responsabilidad de cada individuo. La responsabilidad no es un deber, es un hecho. Somos responsables de nosotros mismos querámoslo o no.

La Gestalt dedica mucha atención a evitar al máximo cualquier alienación del cliente. Le invita a que se responsabilice plenamente de sus acciones, sentimientos y pensamientos. Responsabilidad significa simplemente estar dispuesto a decir “yo soy” o “yo estoy” o “qué soy” (Perls)

La autorregulación orgánica.

En Perls, descubrimos la creencia optimista  en una autorregulación satisfactoria del organismo. Esto entraña una fe en lo orgánico frente a lo social o extrínseco. Supone creer que todo individuo posee en si mismo el potencial que puede llegar a necesitar. Cuando se interviene o impide la autorregulación orgánica aparece la neurosis en tanto interrupción del ciclo contacto-retirada, o la acumulación de situaciones inconclusas.

Las polaridades complementarias

En la terapia gestalt, se  fomenta la exploración de los extremos opuestos, pero complementarios: masculino-femenino, adaptación-creación, sumisión- revolución, frustración-gratificación, etc.

Todos tenemos dentro un sistema de opuestos. La existencia de polaridades en el hombre no es algo nuevo, lo nuevo desde la perspectiva gestáltica es la concepción del individuo como una secuencia interminable de polaridades: unas aparecen en un momento y otras en otro pero todas están ahí y forman parte de nosotros.
Cuando en gestalt se polariza, no se intenta dividir a la persona sino limpiar el campo para favorecer la integración. Al integrar rasgos opuestos se completa nuevamente la persona.